Se había levantado la luna, y con su indecisa claridad, los árboles, las peñas, los matorrales y hasta los accidentes del terreno, fingían extrañas y fantásticas formas.
Se había levantado la luna, y con su indecisa claridad, los árboles, las peñas, los matorrales y hasta los accidentes del terreno, fingían extrañas y fantásticas formas.