¡La instrucción!... Una gran cosa, capaz de infundir respetabilidad hasta a los mayores pecados.
Todos los defectos y corrupciones del mundo eran para él producto de la falta de instrucción.
¡La instrucción!... Una gran cosa, capaz de infundir respetabilidad hasta a los mayores pecados.
Todos los defectos y corrupciones del mundo eran para él producto de la falta de instrucción.