Esperanza, frases

Y las pobre mujeres veían un rayo de esperanza, porque en los grandes infortunios, los que no creen en los milagros sueñan siempre con lo inesperado.

Ella nos saca de las manos el primer día, ella nos quita las cosas presentes, mientras nos está ofreciendo las futuras: siendo gran estorbo para la vida la esperanza; que pende de lo que ha de suceder mañana. Pierdes lo presente y, disponiendo de lo que está en las manos de la fortuna, dejas lo que está en las tuyas.

Su fe y su esperanzar no le habían fallado nunca. Pero ahora empezaban a revigorizarse como cuando se levanta la brisa.

Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.

Quedaba atrás una estela de esperanza (...) como el recuerdo magnífico de un cometa.