¡Lástima que el amor un diccionario
No tenga donde hallar
Cuándo el orgullo es simplemente orgullo,
Y cuándo es dignidad!
¡A qué buscar luces, fuegos fatuos de una felicidad muerta, sellada a fuego en el cofrecillo hormigueante de una fiebre cerebral! Olvidarla… Siendo lo que hubiera deseado, era precisamente lo que no podía hacer.
¡Misterios de los afectos, que se nos van cuando más falta nos hacen!
¡Pero fué lo peor de aquella historia
Que al fin de la jornada,
Á ella tocaron lágrimas y risas,
Y á mí sólo las lágrimas!
Yo voy por un camino, ella por otro;
Pero al pensar en nuestro mutuo amor,
Yo digo aún: ¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?
Alguien dijo una vez que en el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien, ya has dejado de quererle para siempre.