Oh, excelso Conde, en las purpúreas horas
Que es rosas la alba y rosicler el día
Coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.
Pues sabed, hermana mía, que caballero aventurero es una cosa que en dos palabras se ve apaleado y emperador.
La única afinidad de ambos era el vicio del ajedrez entendido como un diálogo de la razón y no como una ciencia.
Jugaban los dos últimos al ajedrez con el silencio y recogimiento que acompañan infaliblemente a la tal ocupación, tan impropiamente llamada juego.
Te estoy viendo y no deseo más que poder cogerte y encerrarte dentro de mi corazón, abrazándote y apretándote contra mi pecho... fuerte, muy fuerte.
Si amas a Dios, en ninguna parte estarás triste, porque, a pesar de la diaria tragedia, Él llena de júbilo el universo.
¡Ay sí, era un abrazo disimulado, hipócrita, diplomático, pero un abrazo para Anita!
Si en otro tiempo se hubieran escrito nuestras aventuras, los eruditos de hoy supondrían que no tenían realidad.
Y si las piezas del ajedrez tuviesen conciencia, es fácil que se atribuyeran albedrío en sus movimientos
A nosotros nos enseñan lo contrario; que es vergonzoso para el hombre no tener aventuras, y que hasta queda humillado si las rehuye...
Y ya, en esto, se venía a más andar el alba, alegre y risueña…
Sí, sí, hay un aburrimiento inconsciente. Casi todos los hombres nos aburrimos inconscientemente.
¿Cómo puede ser que con música y baile se curen las heridas?
«Si el sueño es el punto supremo de la relajación corporal, el aburrimiento lo es de la relajación espiritual.
stamos aquí para morirnos de aburrimiento y luego preguntarnos cómo es posible aburrirse tanto.
У мені живе таке сум'яття насолоди, що я не відчуваю всієї радості, якою володію.
Porque quiero que sepas, Sancho, que en él no hay estado más peligroso que el de los aventureros.
Los seres humanos hacen la vida tan interesante. Sabes, que en un universo tan lleno de maravillas, han conseguido inventar el aburrimiento.
Solamente del tedio no podemos dolernos nunca de que se haya acabado.
Lo difícil es la gran atracción de todos los aventureros; lo difícil exige inteligencia, tesón, frialdad, nervios duros, espíritu ecuánime
Los dos jóvenes iban a abrazarse, y un algo los detuvo. Sin embargo, sus pupilas tradujeron el abrazo de dos almas que sueñan en confundirse para siempre.
La alegría es contagiosa, como la tristeza.
Las fichas abandonadas y revueltas del tresillo y del ajedrez hacían un ruido como de falsos dientes que riñen unos contra otros fuera de la encía.
En una adivinanza cuyo tema es el ajedrez ¿cuál es la única palabra prohibida?
sobre el hilo de tu vida … tan delgado como el de una araña y aun más y andas saltando y bailando sobre él
El juego de las damas, así como el del ajedrez, era juego de mucha cachaza, excelentes para una aldea tranquila
Un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil.
...ese abrazo, aunque resultara desabrido, volvía a apretar, cada vez, los vínculos aflojados.
Las vidas, aun las más aventureras, tienen, naturalmente, días normales y tranquilos, como los ríos, aun los más impetuosos; calman su corriente en las paradas y en los remansos.
si los hombres no son fieras es porque son más fieros: que de su crueldad aprendieron muchas veces ellas.
Et contésceles como a las bestias que van cargadas de oro que sienten el peso que lievan a cuestas et non se aprovechan de la pro que ha en ello.
Cuando era adolescente, pensaba que la cosa ocurría como en una partida de ajedrez, que triunfaba el que tuviera más talento, y que la diferencia sólo estaba en que en el ajedrez intervenían menos elementos de la personalidad, que en este juego.
¿Pensáis que todos los valientes son danzadores y todos los andantes caballeros bailarines?
Los grandes edificios, con sus millares de ventanas iluminadas, son inmensos tableros de ajedrez, rojos y negros, que se estiran hacia las nubes.
Pero siempre me sentí movido por un espíritu andariego y propenso a las aventuras, como el de los antiguos conquistadores.
Moría casi bajo el doble abrazo / de tu mirada y de la noche bella.
Siempre tiene uno prisa por ser feliz, señor Danglars; porque quien ha sufrido mucho, apenas puede creer en la dicha.
La vida es aburrida, como un relato contado dos veces que atormenta el oído sordo de un hombre adormilado.
Me dijo un alba de la primavera:
Yo florecí en tu corazón sombrío
ha muchos años, caminante viejo.
La Providencia y el Acaso juegan al ajedrez sobre España, que siempre ha sido un tablero con cuarteles de sangre y plata.
No hay quien pueda restituirte los años, y ninguno te restituirá a ti mismo: la edad proseguirá el camino que comenzó, sin volver atrás ni detenerse; no hará ruido ni te advertirá de su velocidad; pasará con silencio.
El mundo danzaba... danzaba... danzaba.
no bailan para los demás, bailan uno para otro.
Jean Valjean, hermano mío, vos no pertenecéis al mal, sino al bien. Yo compro vuestra alma; yo la libro de las negras ideas y del espíritu de perdición, y la consagro a Dios.
¡Es el Tedio! … Tú conoces, lector, este monstruo delicado.
Nada hay tan funesto como presentar al hombre un ideal que no esté de acuerdo con los preceptos de la virtud y halague al propio tiempo sus malas propensiones.
La mitad de los que se exaltan por un agravio, dejarían de enojarse si les quitásemos ese deleite furioso de decir lo que dicen, que torna a encenderles, y así van dándose la vuelta como una pescadilla frita mordiéndose la cola.
El chico sintió crecer su espanto, porque para la mentalidad objetivadora de las sencillas almas campesinas, un crimen es un triángulo con tres vértices igualmente aguzados y peligrosos: el delincuente, la policía y el juez.
La aurora, que sólo tenía apoyado uno de sus rosados dedos en aquel rincón del orbe, se atrevió a alargar toda la manecita…